Primera entrada del resto de mi vida.
Van como tres años que no escribo una entrada de corrido sin tener un borrador, pero es Jueves, son las 12 y la tarea ya me abrumó, así que aquí estoy. Feliz, plena, enamorada y comprometida con el poder Superior. Con Papá Dios. Bendito Él y su Gloria para siempre. Hoy me doy cuenta de que verdaderamente cuando te empiezas a dar el valor que realmente tienes, la demás gente lo nota. Es obvio. Cuando tú estás dispuesto a pagar todo por tí mismo, los demás comienzan a hacerlo también. Y todo gracias a alguien que te hace sentir especial y valiosa. Alguien que verdaderamente está enamorado de cada peca, de cada arruga de tu sonrisa. De cada recreo o sábado que pasa contigo. De cada beso de un cuarto de segundo que pasa sin que nadie se dé cuenta, a veces ni tú misma, pero pasa. Y es totalmente real. De hecho, no hay nada más real. Es increíble como hay momentos en los que tu mundo, tu realidad, tu vida completa cabe en la mano de alguien más sosteniendo tu mano. Cómo una mirada pued...