Futureando.

El futuro siempre es incierto mientras uno arriesgue por ganar.
Decidir sobre el futuro es como saltar a un precipicio esperando caer en el balde de agua, asi se siente tomar un camino.
Y aunque desde niños pensamos en una familia, una casa, dinero, fama y felicidad, cuanto más se acerca la hora más vamos dudando de lo que queremos y lo que debemos hacer.
No se trata de hacer lo correcto, se trata de saber en realidad qué está bien.
Contraste de deseo y realidad, de optimismo y miedo.
Se trata de éxito o mediocridad, de expresión u opresión.

Pero la vida es lo que pasa mientras nosotros nos preocupamos por vivirla, y por eso el futuro es hoy.
A veces quisiera dejar el tiempo correr y dejar las cosas a la suerte, pero la suerte no siempre es conveniente.

En lo que aclaramos la mente y los sentimientos se ordenan, lo único que queda es disfrutar la vida que podemos presumir los próximos 60 años
Para vivir hay que morir en el intento.

Hoy escribo esto no solo porque mi mente lo siente, y digo, que va a saber un corazón de 14 años sobre el futuro, pero también porque mi futuro, es el futuro de los sueños que me ha tomado tanto rato idear. Que me lo deb a mí y a mi yo de 18 llegar siendo la que las dos nos sentiríamos orgullosas de ver en el espejo.

Vivir el hoy como si fuera lo último que tengo, porque a fin de cuentas hoy, mañana ya no es nada más que polvo, y hoy mañana no es nada más que horizontes borrosos que tratamos de tocar con los dedos sin poder sentir lo que creemos que está del otro lado.

Comentarios