00.01
En el vacío
que trae la rutina
de siempre cambiar,
perdí el ritmo
de tus pupilas
y mi caminar.
En el silencio,
como impaciente,
que queda tenso
cuando te vas,
no encuentro tregua.
No tengo nada,
ni sed ni agua,
ni guerra ni paz.
que trae la rutina
de siempre cambiar,
perdí el ritmo
de tus pupilas
y mi caminar.
En el silencio,
como impaciente,
que queda tenso
cuando te vas,
no encuentro tregua.
No tengo nada,
ni sed ni agua,
ni guerra ni paz.
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